El Templo de los Lamas y los Hutongs de Pekin

Llegamos a Pekin, el guía estaba esperándonos en el aeropuerto, nos acompañó al International Hotel para descansar un poco y poder almorzar. Mas tarde empezamos las primeras visitas de la ciudad.

El primer monumento que fuimos a ver fue El Templo de los Lamas. Se trata de un grupo de edificios construidos en 1694 por el emperador Kangxi para su hijo Yinzhen quien destinó parte del palacio a monasterio budista. Es uno de los templos mayores y más conocidos de la ciudad.


Actualmente, este templo lo habita un grupo de religiosos, mongoles en su mayoría, dedicados al culto del budismo tibetano, seguidores de la doctrina de la escuela de los Secretos surgida en el siglo VIII, dedicada también al estudio de la astronomía, las matemáticas y la medicina.


Junto a la Ciudad Prohibida están los Hutongs. Un laberinto de calles estrechas compuesto por casas de una sola planta, y un patio cuadrado en el centro de la vivienda que da luz a todas las habitaciones.

Estos barrios fueros construidos durante las dinastías Yuan(1279-1368), Ming(1368-16449)y Qing(1644-1911).

En los Hutongs del este y del oeste de la Ciudad Prohibida, residían los personajes más aristocráticos, los Hutongs más comunes estaban situados al norte y al sur donde vivían mercaderes, artesanos y otros trabajadores.


Con la gran modernización de la ciudad para los Juegos Olímpicos del año 2008, muchos de estos Hutongs fueron demolidos para construir grandes avenidas y lujosos hoteles.

Ahora hay un plan de protección de estos barrios. Los turistas pueden pasear a pie o subidos en un richshaw y comprobar que estos viejos callejones son rincones urbanos donde la vida y la cultura China se preserva casi intacta, como si el tiempo no hubiera pasado, puede verse hombres jugando, trabajando y simplemente paseando con los turistas.

Es bonito pasearse por los Hutongs con los típicos richshaw, unas bicicletas con un carrito detrás donde van sentados dos pasajeros. Al terminar el paseo hay que dar una buena propina al ciclista por el esfuerzo realizado.


Junto a los Hutongs nos encontramos con un bello lago.


Durante el recorrido a pie, vimos a un chino llevar como animal de compañía a una oca preciosa. Queremos suponer, que mas tarde no harían un buen guiso con ella.

El Templo del Cielo, la Plaza Tian'anmen y la Ciudad Prohibida

Al día siguiente nos dirigimos al Templo del Cielo, en el mismo recinto hay un hermoso parque llamado Tiantan Gongyuan donde los chinos tienen la costumbre de ir ha hacer deporte, a bailar y a pasear. Es curioso ver tantos chinos haciendo diferentes actividades.


El Templo del Cielo desde 1998 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y es el templo por autonomasia. Representa el Universo y era donde el emperador, en tanto que Hijo del Cielo, celebraba dos veces al año los ritos oficiales más importantes, en el solsticio de invierno el Rito de las Cuatro Periferias y en el equinoccio de primavera el Rito de la Buena Cosecha.

En este recinto hay varios edificios. Primero se encuentra el Palacio de la Abstinencia, donde el emperador celebraba el primer rito del solsticio de invierno.



Después de pasar la noche en el Palacio de la Abstinencía, el emperador se dirigía al Altar Circular y presentaba sus ofrandas de incienso, discos de jade azul y paños de seda como rito del rígido ceremonial del solsticio de invierno.

El Altar Circular se construyó en 1530, y consiste en una superficie cuadrada (por la forma cuadrada de la Tierra, según la antigua teoría cosmológica Gaitian) sobre la que se levantan tres plataformas circulares de diámetro decreciente (que representa la redondez del cielo). El diámetro del edificio es de 15'6 m. de y alcanza una altura de 19'5 m. El techo es cónico con tejas azules y una esfera dorada en lo alto.


Pasamos por una puerta roja, que da al gran patio donde se levanta sobre una triple terraza circular, el Templo de la Plegaria de la Buena Cosecha, el lugar de culto más famoso de China. El templo es redondo, con un diametro de 30 m. y una altura de 38 m., con una bella triple cubierta, obra maestra de la arquitectura tradicional. Aqui se celebraba el rito del equinoccio de primavera.


Frente al Templo de la Buena Cosecha nos encontramos con unos monjes haciendo turismo.



Antes de almorzar hubo tiempo para visitar una factoría de seda, y ya por la tarde nos dirijimos a la inmensa plaza Tian'anmen.

Pasear por la plaza Tian'anmen es toda una experiencia que permite entrar en contacto con el espiritu de la China comunista. Los edificios que rodean la plaza son de estilo arquitectónico típico del realismo socialista. Esta enorme plaza tiene una extensión de 44 ha. (500 X 880 m.)

En el centro esta el mausoleo del presidente Mao, frente a él se encuentra el monumento a los Héroes del Pueblo, al lado oeste de la plaza puede verse el Palacio de la Asamblea Nacional del Pueblo, sirve de sede al órgano legislativo más importante de China, En el lado este está el Palacio de los Museos. Al norte se encuentran La torre de la Campana y la Torre del Tambor. Al sur de la plaza está La Puerta de la Paz Celestial que da acceso a la Ciudad Prohibida.


En todas las ciudades que visitamos vimos una obsesión por la limpieza.



Al llegar al final de la plaza tuvimos que pasar un control de seguridad para acceder a La Ciudad Proibida o Palacio Imperial.

La denominación de Ciudad Prohibida se aplica a un conjunto de edificios, jardines, lugares de culto, etc. que constituyen una verdadera ciudad separada del resto de la capital a la que estuvo prohibida la entrada durante los cinco siglos que sirvió de residencia de los emperadores, las emperatrices y las concubinas. Tiene una extensión de 720.000 m. cuadrados.


En todo el recinto de la Ciudad Prohibida destaca la exuberancia y el colorido en los elementos decorativos tanto en los interiores como los exteriores, son de una gran belleza.


La visita fue preciosa, pero nuestros pies pedian un descanso. Nos llevaron a una Casa de Te y degustamos las diferentes especialidades. Todo con mucha elegancia y delicadeza.



Salimos de la Casa de Te frescos y relajados, a punto para ver un bonito espectáculo de acrobacias en un gran teatro.


Terminamos el día en un buen restaurante comiendo Pato Laqueado y otros platos, todos riquísimos. Una amable camarera nos enseñó como enrollar el hojaldre después de haberle puesto unos trozos de pato dentro.



Nosotros en China comimos muy bien, el guía avisaba que no pusieran en la mesa platos muy picantes y la comida que servían estaba muy rica.

La Gran Muralla, las Tumbas Ming, la Villa Olímpica y la Calle Wangfujing

Por la mañana al levantarnos vimos que el cielo estaba gris y con algo de niebla. Este día estaba previsto visitar la Gran Muralla por el sector de Badalin que se encuentra a 80 Km. de Pekin. Es la parte más visitada por los turistas y también la más cerca de Pekin.

Antes de entrar en la autopista paramos a visitar un taller de cloisonne, la típica artesanía de Pekin.


Estuvimos tres horas para hacer el recorrido hasta la Gran Muralla, la autopista estaba llena de vehículos y a menudo veíamos a algún turismo con el capo abierto, nos acordamos de cuando se calentaba nuestro seat 850.

Por fin llegamos, todo el recinto estaba lleno de gente, al llegar frente la muralla puedes escoger de visitar el lado derecho o el lado izquierdo, el guía aconseja el lado derecho, pero había tanta aglomeración de gente que nos acordamos haber leído en algún blog de alguien que también le había gustado el lado izquierdo, y fuimos hacia este lado.


La Gran Muralla es el monumento más característico de China y uno de los más espectaculares del mundo. Desde el paso Shanhai, en la costa oriental, al paso de Jiayu en el desierto de Gobi, la Gran Muralla posee una longitud de 3.000 km. Se construyó para impedir la invasiones del norte. La muralla domina valles y relieves y se extiende como una serpiente o como las figuras de los dragones en las fiestas tradicionales.

La Gran Muralla fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 y en 2007 fue elegida como una de las ganadoras en la lista de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.


Por la tarde de regreso a Pekin paramos en las Tumbas Ming. Esta ciudad funeraria ocupa una extensión de 18 Km. cuadrados, y se encuentra a unos 50 km. al noroeste de Pekin. los emperadores recibían sepultura en las inmediaciones de la capital desde épocas muy antiguas. A comienzos del siglo XV el tercer emperador Yongle eligió este lugar para las tumbas imperiales, y aquí están enterrados los emperadores con sus emperatrices y concubinas.


Sin dominar el lenguaje chino, las indicaciones eran incomprensibles, hubiera sido fácil perderse.



Al regresar a Pekin visitamos la Villa Olímpica que se encuentra al norte de la ciudad, con 80 ha. de edificios bajos en el interior de las 760 ha. del Parque de la Selva.

Los edificios más destacados son: El Estadio Olímpico, llamado "Nido de Pájaros" y el Cubo de Agua, el material que compone las "bolas de agua" del edificio es de un nuevo tipo de termoplástico que regula y mantiene constantemente la temperatura del interior dejando pasar o bloqueando (según las estaciones) los rayos solares.


Por la noche después de cenar dimos una vuelta por la calle peatonal Wangfujing, que estaba muy animada, com mucha gente, muchas luces de neon y muchas tiendas con bonitos escaparates, daba la sensación de estar en una bella ciudad europea.


Perpendicular a esta calle hay una avenida donde hay muchos puestos de comida, todos los tenderetes en hilera con unos farolillos muy típicos en China. La comida que allí vendían era de lo más variada posible: Pinchos de pollo, pescado, higadillos, también pinchos de escorpiones, saltamontes, cienpies, gusanos enormes, estrellas de mar, serpientes enrolladas a los pinchos... Dicen que esto es típico de la China pero nosotros no vimos a nadie comer estos últimos manjares.


Hay un gran contraste entre los grandes coches y los pequeños carromatos.


El Palacio de Verano de Pekin y los Guerreros de Xi'an

El último día de estancia en Pekin fuimos por la mañana al Palacio de Verano, era la residencia estival de los emperadores. Es el mayor y mejor conservado de los jardines con residencia imperial. Se encuentra a 12 km. del centro de la ciudad y ocupa una extensión de 290 Ha. Desde 1998 está incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Junto al lago hay unos bellos jardines con frondosa vegetación. También hay un largo pasillo, se trata de una galería cubierta que recorre la orilla norte del lago en una longitud de 728 m., en él pueden verse más de 17.000 pinturas de tema histórico, mitológico o pasajístico.


La mayor parte del lago queda al sur del parque. Junto al embarcadero está la Barca de Piedra, muy apreciada por la emperatriz Ci Xi que se retiró al Palacio de Verano en el año 1889. Esta emperatriz murió en 1908 dejando en el trono a un niño de 3 años, Puyi, el último emperador.

Desde el embarcadero hicimos un recorrido en una original barca hasta el puente de los diecisiete arcos.


Cuando terminamos de comer ya nos preparamos para ir al aeropuerto, pues nuestro vuelo con destino a Xi'an salia a media tarde. Hay algunas taquillas a las entradas de las autopistas con construcción típica de china



Xi'an tiene el aspecto de ciudad fortaleza por su antigua y sólida muralla, esta capital fue punto de llegada y nudo comercial de la mitica Ruta de la Seda, actualmente cuenta con 8 millones de habitantes.

El hotel que nos alojamos se encontraba frente la muralla de Xian, desde la ventana de la habitación pudimos hacer unas bonitas fotos de la muralla iluminada.



A la mañana siguiente nos dirijimos hacia la tumba del primer emperador Shihuang Di, donde se encuentran las fosas de los Guerreros de Terracota. La fosa -1- ocupa una extensión de 14.620 m. cuadrados y está protegida por un inmenso hangar con once zanjas paralelas, en las que hay más de 6.000 estatuas de soldados y jinetes en orden de combate. Los guerreros miden 1'70 y 1'85 m. y los caballos tienen una longitud entre 1'90 y 2'17 m.


Todos los rostros de los guerreros son diferentes entre sí, igual que las armaduras y el calzado. En el mismo recinto hay 2 fosas más de 6.000 y 500 m. cuadrados, también hay un museo donde se expone figuras de oficiales y 2 carrozas.

La Pagoda de la Oca Salvaje, La Muralla y la Mezquita de Xi'an

En Xi'an visitamos la pagoda de la Gran Oca Salvaje que se halla fuera del recinto amurallado. En la entrada de la pagoda se encuentra un bello parque. Hay varios pabellones anexos a la pagoda donde se conservan estatuas del Budha de la época Ming. La pagoda se levanta sobre una base cuadrada y presenta una forma piramidal de ladrillo con una altura de 59'9 m. El complejo está abierto al culto y en él vive una comunidad de monjes. Las pagodas fueron edificadas para guardar los textos sagrados.


Un espléndido ejemplo de arquitectura defensiva feudal, es la muralla de Xi'an, una de las pocas murallas chinas que ha resistido el paso del tiempo, pese que en algunos tramos se han derribado para pasar el trafico. Se construyó en la época Ming entre 1374 y 1378, alcanza un perímetro rectangular de 14 kilómetros mide 12 m. de altura y tiene una anchura de 12-14 m. por la parte superior. El paseo por la muralla es muy entretenido y se puede contemplar buenas vistas de la ciudad.


La tranquilidad con que este hombre hacia ganchillo sentado en un escalón de una torre de vigía de la muralla, contrastaba con la exhibición que los guerreros nos ofrecieron.




Esta mañana salimos del hotel con la intención de visitar la mezquita de Xi'an.
Cruzamos la muralla y pasamos frente la Torre del la Campana y la Torre del Tambor, antes de entrar al barrio musulmán.



Al pasar el umbral del barrio musulmán la sensación era de agobio, mucha gente intentaba transitar, había puestos de carne en las aceras que desprendían un hedor asfixiante. Preguntamos y nos indicaron donde se encontraba la mezquita, la búsqueda valió la pena, el lugar nos pareció muy apacible.


La Gran Mezquita está situada en el centro del barrio musulmán, habitado mayoritariamente por gente de la minoría hui. El islam lo introdujeron en Xi'an los mercaderes árabes en la época Tang y floreció en la época Yuan (1271-1368).

La mezquita presenta todos los elementos típicos de los lugares de culto musulmanes, pero en un estilo más chino que árabe, empezando por el clásico jardín tradicional. Se compone de una serie de edificios y unos patios. En la gran sala de oración con pórtico de seis columnas se abre el mihrab, orientado a La Meca.


Al salir del barrio musulmán nos encontramos a este hombre tocando este curioso instrumento, un erhu o violín chino.

Guilin y Yangshuo

Otro día más de vacaciones y otro avión que embarcar, esta vez con dirección a Guilin.

Guilin esta situado sobre un relieve calizo originado hace 300 millones de años alternado por montes, altas cumbres, cursos de agua y colinas calcáreas. Este espléndido paisaje ha hecho de Guilin una ciudad encantadora, rodeada de arrozales, situada frente al río Li y a la sombra de numerosas montañas.

Por la mañana en una embarcación remontamos el río Li hasta llegar a Yangshuo que se encuentra a unos 80 Km., el viaje dura 5 horas y durante el trayecto sirven el almuerzo a bordo.

Esperando el comienzo del recorrido desde nuestra embarcación, un niño nos regalo esta bella sonrisa.



El paisaje durante el recorrido es espléndido, el río discurre ente verdes colinas y pintorescas aldeas. En el río hay muchas embarcaciones, algunas de pescadores y otras de turistas


Llegamos a Yangshuo, un pueblo muy explotado turisticamente, con abigarrados tenderetes en los que se vende de todo, lo que más nos gusto fue la variedad de personas que encontramos en sus calles, la sencillez de sus miradas y la sonrisa de los niños.


Desde Yangshou hicimos un recorrido rural hacia los arrozales y a una pequeña aldea donde se percibe una vida muy humilde. Se ve poca maquinaria agrícola para las faenas del campo, aún son efectuadas por búfalos.


Durante el recorrido a esta aldea, pudimos observar la tranquilidad de su gente, los niños jugueteaban en sus calles mientras los mayores esperaban que pasara el calor de las primeras horas de la tarde.


Regresamos a Guilin con el microbús, el paisaje del recorrido continuaba siendo espectacular.

Guilin

El panorama de Guilin es un espectáculo extraordinario, ha sido inspiración de grandes pintores y poetas y aún hoy provoca a quien la visita sensaciones inolvidables.

Nos hospedamos en el Sheraton Hotel que se encuentra cerca del lago Shanshu, en el lago hay dos pagodas que no tienen mucha importancia histórica, pues su construcción es reciente, pero son el símbolo de la ciudad.



A la mañana siguiente salimos a dar una vuelta y visitamos la Gruta de la Flauta de Caña que se encuentra a 8 Km. al noroeste de la ciudad. Es una cueva de 300 m, cuyo interés reside en la iluminación de sus formaciones calizas.


Paseamos por la larga Zhongshan Lu, una de las calles principales que trascurre junto al río Li, en ella pudimos ver a pescadores en el río, unas barcas de bambú esperando a los clientes para darles una vuelta por el río y a una ciclista con un artilugio para sujetarse el paraguas.


Llegamos a la Colina del Fubo, tiene 200 m. de altura, muchas escaleras hasta llegar a la cima, pero la vista es magnífica y vale la pena el esfuerzo, desde la cumbre se contempla la ciudad rodeada de colinas y el río Li.


Volvemos a pasear por el parque Shanshu, pero esta vez con sol, por suerte llovió poco en nuestra estancia por este país. Mas tarde nos fuimos a comer a un pequeño restaurante.


Un postre caprichoso.

º

Hangzhou

Después de dos horas de vuelo llegamos a Hangzou, una hermosa ciudad al norte del río Qiantang junto al lago Occidental Xi Hu, el lago chino que ha sido tema recurrente de poetas y pintores. Un verso de Yang Chaoying, poeta de la dinastía Yuan, da origen al proverbio que dice: "En el cielo está el paraíso, en la Tierra, Hangzhou y Suzhou".
Actualmente es la capital de la provincia de Zhejiang, una de las provincias más ricas de China.

Nos hospedamos en el hotel Grand Metro Park, un excelente hotel situado en la Pinghai Li, es el centro financiero y comercial de la ciudad, también se encuentra a 5 minutos a pie del famoso lago del Oeste.

Por la mañana nos dirigimos hacia el Parque del Puerto Florido (Hua Gang). La riqueza de su flora, los magníficos jardines y el estanque poblado de carpas, hicieron de este parque un lugar especialmente apreciado por los emperadores y ahora un deleite para los visitantes.


Un recorrido por el lago, completó la visita.


Al terminar el recorrido por el lago nos encontramos con estas bellas Flores de Loto.



Mas tarde visitamos El Templo del Alma Escondida que se encuentra en la colina Feilai Feng. Todo el monte es un santuario budista. Esculpidas en la roca o en el interior de las numerosas grutas, por todas partes aparecen esculturas, la gruta más antigua es del año 950 y en su interior se conserva una escultura de Buda Amitadha, hay otros budas y múltiples estatuillas de 20 y 30 cm. pero la más famosa es la estatua del panzudo y sonriente Buda situado al pie de la colina.


En este mismo recinto se halla un importante monasterio budista. Su antigüedad se remonta al año 326, época que se construyó el primer templo. Tras múltiples vicisitudes sufridas en el milenio posterior, el templo fue destruido a mediados del siglo XIX y no se reconstruyó hasta comienzos del siglo XX. En la actualidad vive una comunidad de monjes budistas. La gente ora con devoción y hace sus ofrendas a sus imágenes como en cualquier religión.


Terminamos las visitas organizadas en la Pagoda de las Seis Armonías que se encuentra en el monte Yuelun. Es una torre de 60 m de altura de 13 pisos construida en ladrillo y madera en el año 970, tras diversas restauraciones y reconstrucciones la última tuvo lugar en 1970.



Antiguamente, esta pagoda formaba parte de un monasterio y servia tanto como faro para las embarcaciones fluviales, como de refugio en las repentinas crecidas del río. En sus alrededores se encuentra un jardín lleno de bonsais y un camino se adentra en un bosque serpenteando hacia la colina llena de pequeñas pagodas que son reproducciones de las verdaderas que están por toda China.


Terminamos el día paseándonos por la calle peatonal Qinghefang.

Suzhou

Por la mañana después de desayunar nos trasladamos a la estación de tren para hacer el recorrido hasta Suzhou. Después de un par de horas llegamos a esta ciudad situada al este de la provincia de Jiangsu, justo en el centro de una intrincada telaraña de ríos y canales, una característica muy común de toda la cuenca del delta del Yangtze.

Era temprano, llegamos al hotel Nanlin y antes de comer visitamos la Colina del Tigre donde hay un parque con un conjunto de edificios rodeados de vegetación, la zona del noroeste alberga una colección de bonsais, verdaderos paisajes en una maceta.


Más arriba un sendero te lleva hasta la colina donde se encuentra la pagoda del siglo X, un edificio de siete pisos y 47'3 metros de altura realizada en ladrillo, de planta octogonal, ligeramente inclinada hacia el oeste.



Después de comer visitamos el Jardín del Pescador, es el más pequeño de los jardines de Suzhou, esta situado al sudeste de la ciudad. Fue realizado por un viceministro de la dinastía Song. Los aposentos de estos edificios se encuentran en la zona este del jardín, tienen unos bellos muebles de caoba que datan del siglo XII. En 1981, una réplica de estos edificios y sus interiores se abrió al público en el Metropolitan Museum de Nueva York


El Jardín del Pescador es el clásico jardín chino que intenta recrear en miniatura la naturaleza de un paisaje. El estanque poblado de peces se encuentra en el centro del jardín y un camino lo bordea serpenteando entre rocas y vegetación.
Los jardines de Suzhou forman parte del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO


Un paseo por los canales ofrece la posibilidad de contemplar los rincones más característicos de Sozhou, ya que discurre por barrios de viejos edificios donde vive un sector de la población que en buena parte sigue manteniendo el modo de vida tradicional.

Shanghai

Finalizamos el viaje por China en la ciudad de Shanghai. Esta ciudad posee un encanto especial, donde grandes edificios de estilo europeo se entremezclan con laberínticos barrios chinos, mientras que el presente y el futuro se materializan en forma de imponentes rascacielos que crecen a un ritmo vertiginoso.
Shnghai está situada en la costa meridional de China. Cuenta con 20 millones de habitantes.

Empezamos a visitar la ciudad trasladándonos al barrio antiguo, llegamos al Bazar del Jardín del Mandarín, un laberinto de callejuelas con unos edificios, que aun que sean relativamente nuevos, son de estilo antiguo y tradicional. Es una zona peatonal donde se encuentran una infinidad de tiendas y muchísima gente paseando y comprando.


Cerca del Bazar se encuentra el Jardín Lu, frente al jardín se halla La Casa de Te en medio del Lago. Es un edificio famoso en Shanghai.
El pabellón se encuentra en medio de un estanque rectangular, unido a tierra por un puente en forma de zigzag llamado Puente de las Nueve Curvas (según la tradición, con ello la casa de té estaría a salvo, pues los espíritus malignos sólo pueden caminar en línea recta)




Entramos al jardín y contemplamos un magnifico ejemplo del arte chino en jardinería. Es un jardín clásico hasta el más mínimo detalle, comparable con los de Suzhou, los más bellos y armoniosos del país. Lo creó Pan Yunduan, un funcionario de época Ming, en el siglo XVI para procurar un reposo tranquilo para sus ancianos padres. Es un microcosmos donde conviven en equilibrio plantas, peces y rocas.

En un espacio de 2Ha. puede verse una ingeniosa composición de más de 30 pabellones, galerías, montañas artificiales, rocas de todos los tamaños y formas, ríos y estanques, árboles, flores y setos, todo con gran armonía, precioso.


Después de comer nos disponemos a visitar la parte moderna de Shanghai, sus grandes rascacielos que se iban vislumbrando desde todos los rincones de la ciudad, aunque debido a la niebla, ni cuando estábamos frente la zona de Pudong los pudimos ver claramente.



Por suerte, por la noche la niebla había disminuido y pudimos contemplar la iluminación de estos edificios como la Torre Jinmao cuyas formas se inpiran en las de las pagodas, junto a este edificio se encuentra el Shanghai World Finance Building, terminado en 2008, es uno de los más altos del mundo con sus impresionantes 492 m. de altura y un puente-mirador absolutamente espectacular, otro edificio que destaca por su colorido y diseño es la torre de telecomunicaciones construida en 1994, con tres bolas de diferente tamaño unidas por una espigada aguja, es conocida por la Perla de Oriente.


Desde el barco también pudimos contemplar la iluminación del Bund. En este lugar se pueden apreciar las bellas construcciones de estilo occidental que hay frente al mar. Los rascacielos y palacios al estilo de los EEUU de los años treinta dominan esta calle que fue en otro tiempo la arteria vital de las finanzas de Oriente.


Esta noche antes de cenar nos paseamos por la Nanjing Lu es una gran calle peatonal y comercial muy concurrida, con muchos rótulos iluminados como en todas las ciudades chinas. Otro lugar muy lleno de gente es el barrio Francés donde casi no encontramos lugar para cenar.

A la mañana siguiente volvimos al Malecón pero la niebla otra vez estaba presente y no se distinguían los edificios del otro lado del río, nos conformamos con pasear por un parque y hacer las últimas compras para la familia en la calle Nanjing antes de comer.


Nos faltaba visitar el Templo del Buda de Jade, es el templo abierto al culto mas frecuentado de Shanghai. Esta rodeado por un muro de color amarillo y se construyó para albergar las dos estatuas de Buda en jade, traídas en 1882 de Birmania por el monje Huigen. En el templo están instalados 70 monjes y monjas. Aquí se celebran numerosas festividades religiosas, especialmente las que siguen el calendario lunar chino.

Al entrar hay mucha gente haciendo sus plegarias, queman incienso y unas tablillas donde anotan sus deseos, también atan en las rejillas de las puertas de los patios cintas rojas con oraciones. Las dos estatuas que dan fama al templo son de jade blanco y representan una a Buda recostado y otra sentado. El templo custodia ademas un tesoro formado por diversas estatuas y una espléndida escultura de madera de azufaifo de la época Song.


Llego el día de volver a casa, por la mañana nos fuimos a la estación del tren MAGLEV son las abreviaturas de "Levitación Magnética" que nos llevaría al aeropuerto de Pudong. Este tren recorre los treinta km. que hay de distancia en solo ocho minutos, alcanzando la velocidad de 430 Km/h, viajar a esta velocidad es toda una experiencia, aun que el tren de Suzhou a Shanghai también alcanzo los 342 Km/h. pero este era con raíles.


Este viaje fue formidable por los paisajes que pudimos contemplar, los lugares históricos que admiramos y las personas tan agradables del grupo, que hicieron de la convivencia un placer.