Después de comer teníamos toda la tarde sin ninguna visita programada y deseábamos visitar dos monumentos mas en Agra, el Itmad Ud-Daulah y Sikandra, habíamos leído que tenían cierta importancia. Salimos del hotel y enseguida nos ofrecieron subir a un tuc-tuc (rickshaw). Pactamos el precio para hacer el recorrido y nos pidió 400 rupias, regateando un poco lo dejó por 350 rupias, al final le dimos las 400 rupias por lo bien que se portó, parando donde queríamos y cuando intento llevarnos a una tienda le dijimos que no y no insistió.
Antes de pasar el río Jamuna ya pudimos divisar el Itmad ud-Daulah, otro edificio histórico y hermoso de Agra. Este mausoleo fue construido por encargo de Noor Jehan esposa de Jahangir para enterrar a su padre, Mirza Ghiyas Beg, a quien se le había concedido el título de Itimad-ud-Daula que significa "pilar del estado" Mirza Ghitas Beg era también el abuelo de Muntaz Mahal esposa del emperador Shah Jahan ambos enterrados en el Taj Mahal.
Esta tumba rectangular de mármol blanco está decorada con incrustaciones de piedras preciosa y semi-preciosas, sobre todo topacio y ónix, representando dibujos geométricos y plantas ornamentales. Está rodeado de un hermoso jardín verde. La puerta principal de entrada al recinto es de piedra roja. Su estructura de dos plantas tiene incrustaciones de mármol blanco.
Un poco mas lejos nos quedaba Sikandra, 12 Km. la separa de Agra. El trafico en estas ciudades asiáticas es muy caótico y sus calles parecen estar siempre en obras. Nuestro hábil conductor tardó cerca de una hora para llevarnos al mausoleo.
En la ciudad de Sikandra se encuentra uno de los mejores edificios de los mongoles. El emperador Akbar eligío este lugar para su tumba y empezó su construcción en 1602. El mausoleo no pudo ser terminado hasta pasada su muerte en el año 1613 por su hijo. Este enterró a su padre conforme los deseos del emperador. Es impresionante la llegada a la monumental puerta, flanqueada por cuatro imponentes minaretes blancos. La planta superior de la puerta tiene una "Naubat Khana" desde donde tocaron los grandes tambores para honrar al difunto emperador. Pasado el gran pórtico de gres rojo, adornado con mármol policromo, nos sorprendió el espectáculo de varios ciervos y gacelas pastando tranquilamente.
La fachada piramidal del mousoleo propiamente dicho posee cuatro pisos con arcadas, es mas complicada en sus formas que la del Taj Mahal, aunque su estilo no llega a igualarlo, intenta alcanzar una audaz unión entre las artes hindúes, musulmanas y budistas.
Los tres primeros pisos son de piedra roja mientras que el cuarto es de mármol blanco, la parte superior es la mas trabajada. Para entrar en el recinto, Akbar hizo construir unas puertas de escasa altura para obligar a los visitantes a bajar la cabeza y de este modo, inclinarse ante la tumba. En el techo abovedado de la tumba real había frescos elaborados en oro y azul, algunos han sido restaurados para dar una idea de los peciosos diseños.
La gente tranquilamente goza del ambiente de serenidad y paz en el bonito jardín que rodea el edificio. Llega la puesta del sol y con sus colores aprovechamos para hacer las últimas fotos.











