
El monasterio de Sant Benet es de los pocos monumentos en que las diferentes épocas, desde la alta edad media hasta el modernismo, han dejado su huella. El monasterio románico, la época gótica, el barroco y el modernismo han dejado su legado monumental.
Una gran parte del monasterio (iglesia, claustro y espacios anejos, sobreclaustro, bodega…) se ha convertido en un museo, que permite hacer un recorrido histórico y emocional por los espacios más representativos del monasterio, que dan a conocer, en conjunto, la evolución social de Cataluña a lo largo de mil años de historia.
La museografía de Món St Benet incluye los itinerarios medieval y modernista y se ha concebido a partir de un montaje multisensorial, que provoca un efecto vivencial. Se trata de poner la tecnología al servicio de la creación de emociones. A partir de medios técnicos y audiovisuales de gran complejidad, se pretende que el visitante no sólo vea el monumento y reciba información para entender aspectos de la historia, sino que también viva una experiencia emocional. Se trata de un concepto museológico avanzado, inédito hasta ahora.
Todos los terrenos del monasterio fueron comprados por la madre del pintor Ramon Casas en el año 1907, convirtiendo la casa del abad en segunda residencia de estilo modernista, donde pasaban los veranos. Ahora se pueden visitar los aposentos y con ayuda de un esplendido montaje, es fácil imaginarse un día de verano de la familia Casas y Carbó, también se pueden admirar algunos de los cuadros del pintor.


Otro de los ejes del Món Sant Benet, es La Fundación Alicia. Presidida por el chef Ferran Adrià, es un centro de investigación dedicado a la innovación tecnológica en cocina y la promoción de los buenos hábitos alimenticios.













