Llegamos a la gran Mezquita de la vieja Delhi llamada Jama Masjid. Está situada sobre una pequeña colina lo que permite que la fachada del edifico sea visible desde numerosos puntos de la zona. Unas grandes escaleras llevan a la entrada del recinto. Antes de entrar hay que quitarse los zapatos y ponerse una especie de túnica que te facilitan amablemente.
Esta es la mezquita más grande de la India, en su gran patio central caben 25.000 personas. Esta mezquita fue construida en 1650, tiene tres cúpulas, cuatro torres de ángulos y dos alminares de 40 metros de altura. Está costruida con gres rojo y mármol blanco. Debajo de las cúpulas se encuentra la sala de la oración.
El gran patio esta rodeado por un claustro con arcos (riwaq), un punto de reunión donde hay grupos y familias que pasan el tiempo en actitud afable y curiosa. Desde los arcos que dan al exterior se puede ver el Fuerte Rojo y la calle llena de tenderetes.
Alaudín inició la construcción del Alai Minar con la idea de superar en altura y majestuosidad al Qutab Minar, aunque sólo llegaron a construirse 24,5 metros de minarete. En la actualidad aún es visible el primer piso de esta construcción.
La mezquita Quwwat-ul-Islam fue construida en el año 1190 por Qutb-ud-din-Aybak. Se cree que la mezquita se construyó con partes tomadas de 27 templos hiduistas y jainistas destruidos por Aibak. Fue la primera mezquita construida en Delhi tras la conquista musulmana de la India. Tras la muerte de Qutub, su sucesor Iltumish amplió la sala de oración con tres arcos nuevos. Aunque la mezquita está actualmente en ruinas aún se pueden ver restos de sus paredes originales.
Al oeste de la mezquita se encuentra la tumba de Iltutmish, construida por el propio monarca en 1235. La construcción de este mausoleo representa un cambio en las tradicionales costumbres hinduistas de incinerar a los cadáveres.
Ala-I-Darwaza es el nombre que recibe la puerta de entrada al complejo. Construida por el primer sultán de Delhi, la puerta está decorada con incrustaciones de mármol y delicados grabados en piedra. Se la considera una obra maestra del arte indo-musulmán.
En el patio de la mezquita se alza una columna de hierro de algo más de 7 metros de altura y que sobrepasa las seis toneladas. Construido durante el Imperio Maurya en el siglo VI, es la única pieza del antiguo templo hinduista que se erigió en el complejo que aún permanece en pie. Sorprende que a pesar de la antiguedad, esta columna no tiene ningún resto de óxido.
Cuando regresamos al hotel todavía era temprano y salimos a dar una vuelta.






























































