La Gran Muralla, las Tumbas Ming, la Villa Olímpica y la Calle Wangfujing

Por la mañana al levantarnos vimos que el cielo estaba gris y con algo de niebla. Este día estaba previsto visitar la Gran Muralla por el sector de Badalin que se encuentra a 80 Km. de Pekin. Es la parte más visitada por los turistas y también la más cerca de Pekin.

Antes de entrar en la autopista paramos a visitar un taller de cloisonne, la típica artesanía de Pekin.


Estuvimos tres horas para hacer el recorrido hasta la Gran Muralla, la autopista estaba llena de vehículos y a menudo veíamos a algún turismo con el capo abierto, nos acordamos de cuando se calentaba nuestro seat 850.

Por fin llegamos, todo el recinto estaba lleno de gente, al llegar frente la muralla puedes escoger de visitar el lado derecho o el lado izquierdo, el guía aconseja el lado derecho, pero había tanta aglomeración de gente que nos acordamos haber leído en algún blog de alguien que también le había gustado el lado izquierdo, y fuimos hacia este lado.


La Gran Muralla es el monumento más característico de China y uno de los más espectaculares del mundo. Desde el paso Shanhai, en la costa oriental, al paso de Jiayu en el desierto de Gobi, la Gran Muralla posee una longitud de 3.000 km. Se construyó para impedir la invasiones del norte. La muralla domina valles y relieves y se extiende como una serpiente o como las figuras de los dragones en las fiestas tradicionales.

La Gran Muralla fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 y en 2007 fue elegida como una de las ganadoras en la lista de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.


Por la tarde de regreso a Pekin paramos en las Tumbas Ming. Esta ciudad funeraria ocupa una extensión de 18 Km. cuadrados, y se encuentra a unos 50 km. al noroeste de Pekin. los emperadores recibían sepultura en las inmediaciones de la capital desde épocas muy antiguas. A comienzos del siglo XV el tercer emperador Yongle eligió este lugar para las tumbas imperiales, y aquí están enterrados los emperadores con sus emperatrices y concubinas.


Sin dominar el lenguaje chino, las indicaciones eran incomprensibles, hubiera sido fácil perderse.



Al regresar a Pekin visitamos la Villa Olímpica que se encuentra al norte de la ciudad, con 80 ha. de edificios bajos en el interior de las 760 ha. del Parque de la Selva.

Los edificios más destacados son: El Estadio Olímpico, llamado "Nido de Pájaros" y el Cubo de Agua, el material que compone las "bolas de agua" del edificio es de un nuevo tipo de termoplástico que regula y mantiene constantemente la temperatura del interior dejando pasar o bloqueando (según las estaciones) los rayos solares.


Por la noche después de cenar dimos una vuelta por la calle peatonal Wangfujing, que estaba muy animada, com mucha gente, muchas luces de neon y muchas tiendas con bonitos escaparates, daba la sensación de estar en una bella ciudad europea.


Perpendicular a esta calle hay una avenida donde hay muchos puestos de comida, todos los tenderetes en hilera con unos farolillos muy típicos en China. La comida que allí vendían era de lo más variada posible: Pinchos de pollo, pescado, higadillos, también pinchos de escorpiones, saltamontes, cienpies, gusanos enormes, estrellas de mar, serpientes enrolladas a los pinchos... Dicen que esto es típico de la China pero nosotros no vimos a nadie comer estos últimos manjares.


Hay un gran contraste entre los grandes coches y los pequeños carromatos.


2 comentarios:

  1. Que recuerdos me trae todo, lo que mas me gustó las Tumbas MIng.
    Saludos

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  2. M. Eugenia . Nos alegramos que nuestras explicaciones te recuerden el precioso recorrido que hiciste de la Ruta de la Seda.

    Muchos saludos.

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