Guilin

El panorama de Guilin es un espectáculo extraordinario, ha sido inspiración de grandes pintores y poetas y aún hoy provoca a quien la visita sensaciones inolvidables.

Nos hospedamos en el Sheraton Hotel que se encuentra cerca del lago Shanshu, en el lago hay dos pagodas que no tienen mucha importancia histórica, pues su construcción es reciente, pero son el símbolo de la ciudad.



A la mañana siguiente salimos a dar una vuelta y visitamos la Gruta de la Flauta de Caña que se encuentra a 8 Km. al noroeste de la ciudad. Es una cueva de 300 m, cuyo interés reside en la iluminación de sus formaciones calizas.


Paseamos por la larga Zhongshan Lu, una de las calles principales que trascurre junto al río Li, en ella pudimos ver a pescadores en el río, unas barcas de bambú esperando a los clientes para darles una vuelta por el río y a una ciclista con un artilugio para sujetarse el paraguas.


Llegamos a la Colina del Fubo, tiene 200 m. de altura, muchas escaleras hasta llegar a la cima, pero la vista es magnífica y vale la pena el esfuerzo, desde la cumbre se contempla la ciudad rodeada de colinas y el río Li.


Volvemos a pasear por el parque Shanshu, pero esta vez con sol, por suerte llovió poco en nuestra estancia por este país. Mas tarde nos fuimos a comer a un pequeño restaurante.


Un postre caprichoso.

º

2 comentarios:

  1. Esta zona no la visité así que graias a vosotros la he visto.
    Saludos

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  2. M. Eugenia, Guilin nos encantó.

    Saludos.

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